Espacios patrimoniales diseñados o adaptados para que todas las personas puedan disfrutar de su valor histórico, cultural y arquitectónico sin barreras. Incluyen itinerarios accesibles, rampas o plataformas en puntos clave, señalización clara, información en formatos inclusivos, zonas de descanso adecuadas y, cuando es posible, visitas guiadas accesibles. Esta categoría identifica monumentos que cumplen criterios de accesibilidad universal, permitiendo una experiencia segura, cómoda y enriquecedora para visitantes con movilidad reducida, necesidades sensoriales o diversidad funcional.